sábado, mayo 02, 2009

La memoria del tiburón | Steven Hall


Estaba inconsciente. Había dejado de respirar.
No sé cuánto duró, pero los motores y controladores que mantienen la máquina humana funcionando a un nivel mecánico debieron de activarse y respondieron a la inmovilidad con un pánico de los sistemas generales. Fallo del piloto automático: cambio a control manual de emergencia.
Así empezó mi vida, mi segunda vida.
Los ojos se me abrieron como platos, y se me arquearon hacia atrás el cuello y los hombros en un desmesurado tirón interior, un solo sorbo pulmonar de aire que se tragaba el mundo. Litros de oxígeno seco y polvo del suelo entraron silbando y treparon por la garganta con cortantes espasmos de tos. Me atraganté y escupí entre náuseas y jadeos ahogados y náuseas con tos tos tos. Se me desataron de la nariz cuerdas de mocos. La vista se me disolvió en manchas calientes sobre las mejillas.
La violenta sacudida y la áspera tos de nada de aire y luego demasiado aire me mareó, me desniveló el suelo bajo los dedos, los alejó. Detrás de los ojos, la estática se inundó de bacterias, arrastrándome peligrosamente hacia otro desvanecimiento y, temblando, deslumbrado, apreté con fuerza las palmas de las manos contra la boca húmeda, intentando respirar entre los dedos de forma acompasada, controlada…
El mundo empezó a reaparecer lenta, muy lentamente, lentísimamente, en palpitantes morados y verdes nauseabundosy, después de tal vez un minuto, se estabilizó en una especie de equilibrio sólido y tembloroso.


Parezco tonto o mejor dicho nuevo, cuando nos intenta vender un libro con muchos artilugios, como que algo falla. Hace un porrón de tiempo puse un post sobre este libro que aún no se había traducido al castellano, nos lo vendían así: -Si Murakami y Paul Auster crearan juntos un cruce de Moby Dick y El Mago de Oz, producirían algo parecido a esta novela.-
Cuando leí esta crítica dije pues la verdad que si hubiese una persona que combinase a esos dos autores sería la bomba, pues una vez leída esta obra esa combinación me parece una mierda pero no porque no puedan convivir los 2 estilos sino porque en ningún momento ocurre esa fusión. A no ser que por citar unas cuantas fases de esos autores se cree esa combinación.
Hacía tiempo que no leía un libro tan malo y no puedo citar más, porque si los buenos los olvido ya os podéis imaginar lo que ocurre con los que aborrezco. También hay otra crítica que ahora me hace mucha gracia: En el núcleo de la novela subyace, sobre todo, una gran homenaje literario. Hall rinde tributo a los escritores que más admira: Borges, Murakami, Italo Calvino, Paul Auster, Raymond Carver o Chuck Palahniuk.
Casi nada, que puede salir de tanto popurri y mezcla, pues nada bueno, os lo aseguro. Podría soltar más mierda sobre este libro pero voy a terminar diciendo que si los productores de Matrix lo convierten en una peli, igual nos entretienen dos horas pero como obra literaria ni para envolver el pescado.

4 comentarios:

Ale dijo...

Es bueno encontrar críticas como estas, cuando alguien nos advierte sobre un libro que la publicidad vende como el mejor escritor de todos los tiempos.
Tomaré en cuenta tu reseña.
¡gracias!
Ale.

Mork dijo...

Hola de nuevo Ale, éste de verdad ni para calzar una mesa o un armario. Saludos

Martini dijo...

Ei! Muy de acuerdo: ha sido una gran decepción...

Mork dijo...

Hola Martini creo q eres muy bueno con tu juicio, sólo de recordar la lectura se me ponen los pelos de punta. Saludos