domingo, agosto 08, 2010

Maldito karma, por David Safier


El día de mi muerte no tuvo ninguna gracia. Y no sólo porque me muriera. Para ser exactos, eso ocupó como mucho el puesto número seis de los peores momentos del día. En el puesto número cinco se situó el instante en que Lilly me miró con ojos de sueño y me preguntó:
- ¿Por qué no te quedas en casa, mamá? ¡Hoy es mi cumpleaños!
Al oír la pregunta, me vino a la cabeza la respuesta siguiente: "si hace cinco años hubiera sabido que tu cumpleaños y la entrega de los Premios TV coincidirían un día, habría procurado que nacieras antes. Con cesárea".
Pero me limité a decirle a media voz:
- Lo siento, tesoro.
Lilly se mordisqueó la manga del pijama con tristeza y, como yo no podía aguantar más esa mirada, rápidamente añadí la frase mágica que vuelve a poner una sonrisa en cualquier cara infantil triste:
- ¿Quieres ver tu regalo de cumpleaños?
Yo aún no lo había visto. Se tuvo que encargar Alex, porque yo, con tanto trabajo, hacía meses que no iba a comprar a ningún sitio. Tampoco lo echaba de menos.


Es uno de esos libros que ha corrido de boca en boca, la verdad es que es una historia divertida y original pero poco más. Si crees en las segundas oportunidades y en las reencarnaciones esta es una historia que te gustará. Me quedo con el mensaje que el autor intenta enseñarnos, disfruta de la vida que te ha tocado e intenta tocar los guev… lo menos posible a los demás. Si te quieres divertir leyendo este libro puede ser una muy buena opción.

2 comentarios:

bagismo dijo...

muchas gracias por la recomendación!!!

Mork dijo...

de nada ;)