viernes, febrero 28, 2014

Linda, como en el asesinato de Linda | Leif GW Persson


Fue la vecina quien encontró a Linda y, con independencia de todo lo demás, era preferible a que hubiera encontrado su madre. La policía ganó así un montón de tiempo. La madre no pensaba volver al campo hasta el domingo por la noche, y ella y su hija eran las únicas personas que vivían en el piso. Cuanto antes, mejor, al menos para la policía y, sobre todo, tratándose de un asesinato del que aún no tenían ningún sospechoso.

A las ocho y cinco minutos de la mañana recibieron la llamada en el centro provincial de emergencias de la policía de Växjö. Respondió al aviso una patrulla que se hallaba en las inmediaciones. Tan solo tres minutos después, volvían a llamar a la central. Ya habían llegado al sitio, la mujer que había avisado estaba a buen recaudo en el asiento trasero del coche policial y ellos tenían intención de entrar en el piso para comprobar la situación. Un coche policial que, en realidad, tendría que haber estado aparcado en las cocheras de la comisaría a aquellas alturas, ya que era la hora del cambio de turno de noche al turno de día y prácticamente todos los policías que estaban de servicio o bien se encontraban en las duchas , o bien estaban tomando café en la cocina a la espera del sermón matutino y del reparto de tareas.
Fue el oficial de guardia quien atendió la llamada. Los dos colegas más jóvenes que respondieron desde el coche ya se habían agenciado una fama considerable en el Cuerpo de Växjö. Por desgracia, no del todo positiva, y puesto que él les doblaba la edad, llevaba treinta años en la profesión y las había pasado canutas prácticamente siempre…


Con este libro me ha ocurrido algo muy curioso, tengo sentimientos encontrados. En un principio me pareció una original y divertida novela negra; pero al final se me ha hecho demasiado larga y pesada. Como casi siempre, me enfrento a los libros sin saber apenas nada, pero cuando ví que era una novela negra nórdica me hice una ligera idea. Pues un gran error, porque en este libro lo de menos es saber quién es el culpable y el por qué. Parece raro, pero Leif GW Persson se concentra sobre todo en los personajes que van a llevar a cabo la investigación, como si el crimen fuese un mera excusa. Hay que destacar sobre todo a Evert Bäckström, un genuino detective que te va a sorprender, divertir, asombrar… desde el primer segundo. El hombre que da tanta guerra como cien delincuentes. Pero al final 599 páginas son demasiadas páginas para estar en todo momento con la misma matraca. No se si recomendarlo o no; pero igual aunque al final sea un poco tedioso, merece la pena por conocer a Bäckström.