viernes, noviembre 15, 2019

B&B Studio







Alucinando con las piezas de B&B Studio. Originales, llamativas, contemporáneas, imaginativas, coloridas…

miércoles, noviembre 06, 2019

El hombre de los círculos azules | Fred Vargas


Había dos tipos, estirados en la maleza.
—No te imaginarás que vas a enseñarme mi trabajo —susurró el primero.
—No me imagino nada —respondió su compañero, un tipo alto, de pelo largo y rubio, que se llamaba Lawrence.
Inmóviles, empuñando los prismáticos, los dos hombres observaban una pareja de lobos. Eran las diez de la mañana, el sol les cocía los riñones.
—Ese lobo es Marcus —prosiguió Lawrence—. Ha vuelto.
El otro sacudió la cabeza. Era un hombre de la zona, bajito, moreno, un poco terco. Llevaba seis años cuidando los lobos del Mercantour. Se llamaba Jean.
—Es Sibellius —murmuró.
—Sibellius es mucho más grande. No tiene ese mechón amarillo en el cuello.
Turbado, Jean Mercier ajustó los prismáticos, los limpió de nuevo y examinó con atención el lobo macho que, a trescientos metros al este de donde estaban escondidos, daba vueltas alrededor de la roca familiar, alzando de vez en cuando el hocico al viento. Estaban cerca, demasiado cerca, más valía retroceder, pero Lawrence quería filmar a toda costa. Para eso había venido, para filmar lobos y luego llevarse el reportaje a Canadá. Pero llevaba seis meses retrasando el regreso con oscuros pretextos. A decir verdad, el canadiense se estaba incrustando. Jean Mercier sabía por qué. Lawrence Donald Johnstone, famoso especialista en osos pardos de Canadá, se había enamorado locamente de un puñado de lobos de Europa. Y no se decidía a confesarlo. De todos modos, el canadiense hablaba lo menos posible.


Como buenos amantes de la novela negra nos hemos sumergido en una nueva saga, la creada por Frédérique Audoin-Rouzeau que firma con el seudónimo Fred Vargas. He comenzado por el primero, que ya sabía que no era de los mejores, pero todo ha de comenzarse por el principio. Y efectivamente no es que me haya entusiasmado mucho pero se va intuyendo que los episodios siguientes prometerán.  De hecho esta primera novela claramente es una excusa para presentarte a los personajes que nos encontraremos en los sucesivos libros. Habrá que tener paciencia y seguir profundizando en la obra de Fred Vargas.

Corin Kennington





Alucinados con el arte de Corin Kennington, en su web podréis ver infinidad de trabajos donde nos muestra el dominio del pincel, del lettering, de la ilustración…

jueves, octubre 31, 2019

Three Uncles by Studio NinetyOne






Nos encantan los trabajos de Studio NinetyOne, sencillos, directos y especiales. En esta ocasión queremos mostraros unas de sus últimas piezas, Three Uncles.  ¡Flipando con los neones!

lunes, octubre 28, 2019

El pájaro espectador | Wallace Stegner



En una mañana de febrero en la que un frente frío avanza desde el Pacífico, aunque todavía no ha llegado del todo, los vientos son variables y racheados, las nubes parecen aplastarnos y un chaparrón de lluvia fina oscurece de cuando en cuando las losetas de la terraza, este lugar no se ajusta a ninguno de esos clichés sobre California con los que anuncian las Ciudades del Sol para el Crepúsculo de sus Días. Ni cielos monótonos, ni mañanas frías y nubladas, ni tardes plácidas que se funden con anocheceres frescos. Éste es el tiempo de los mares del Norte. El cielo hierve de nubes, el sol relumbra de vez en cuando como el ojo que abre un paciente drogado y el breve rayo de inteligencia que proyecta ilumina los montes y convierte una urbanización lejana en una vista de Toledo.
Unos rascadores pardos bien gorditos se van juntando unos con otros disimuladamente, las palomas torcaces cuellirrosas rebuscan comida entre la hierba, el campo vecino se llena de golpe de petirrojos que aparecen como hojas volanderas, comiscan un rato y se marchan todos juntos como si obedeciesen a una orden. Desde el estudio puedo ver a los chochines y herrerillos posados en la encina. Éste es el quinto año consecutivo que los chochines anidan en el mismo agujero y andan muy atareados: colas agitadas entrando y cabezas afiladas con franja blanca en las cejas saliendo. Son agresivos y malhumorados y yo, ocioso, me pregunto por qué, siendo como soy igual de picajoso que los chochines, prefiero con mucho a esos herrerillos tan sociables. Tal vez sea porque los herrerillos hacen lo que pensé que íbamos a hacer nosotros aquí, perder el tiempo sin hacer nada, no estar sujetos a horarios ni obligaciones, dar patadas a las hojas, jugar al escondite subiendo y bajando por los troncos de las encinas y pasárnoslo bien.


Mi primer contacto con la obra de Wallace Stegner fue, En lugar seguro, un libro para enamorarse de la lectura. Con el pájaro espectador no me ha ocurrido lo mismo, no he llegado a conectar con esta lectura y como bien dijo Bodalaire: "no se puede ser sublime sin interrupción". Además me acabo de dar cuenta que es un libro que ya había leído y que tengo reseñado en el blog. Y por lo que puse en su momento creo que cada vez que lo leo me gusta menos.

viernes, octubre 25, 2019

Nike Swoosh Art




Qué ocurre visualmente cuando mezclamos uno de los símbolos más contemporáneos del consumismo con obras de arte icónicas clásicas, pues que obtenemos una bomba visual. Nike Swoosh Art.

jueves, octubre 24, 2019

Love Creative






Una imagen diferente para un vodka diferente. Cada vez somos más seguidores de este tipo de trabajo donde rompen con el canon establecido. Los culpables de esta particular imagen son la agencia creativa Love Creative.

Bruegel 100 years






Señalética un poco invasiva pero curiosa en su concepto. Es curioso porque puede ser visto como algo bello o una aberración. Bruegel 100 years.