jueves, julio 23, 2009

Soy Leyenda | Richard Matheson


En aquellos días nublados, Robert Neville no podía saber cuándo se ponía el sol, y a veces ellos ya estaban en las calles antes de que él regresara. La hora del crepúsculo estaba unida para él, por los hábitos de toda una vida, al aspecto del cielo, y prefería entonces no alejarse demasiado.
Caminó lentamente alrededor de la casa, en la luz grisácea y débil, con un cigarrillo colgándole de la boca, y arrastrando por encima del hombro un hilo de humo. Revisó las ventanas en busca de alguna madrea floja. Los ataques más violentos dejaban tablones rotos o arrancados en parte, y debía reemplazarlos. Odiaba esta tarea. Hoy, asombrosamente, sólo faltaba un tablón.
En el patio examinó el invernadero y el tanque de agua. A veces los hierros que protegían el tanque se habían aflojado, y los caños estaban retorcidos o rotos. A veces, en el invernadero, las piedras arrojadas por encima del muro habían agujereado la red protectora, y tenía que cambiar algunos vidrios.
Pero el tanque y el invernadero estaban hoy intactos.
Volvió a la casa. Mientras abría la puerta de calle, vio en el espejo una distorsionada imagen de sí mismo.


Que decir de esta pequeña joyita de no más de 100 páginas creo recordar. Me hizo gracia cuando leí en un blog de lectura que era una de las lecturas que le había sorprendido este año, yo ya había visto la peli, pero sabía que el film distaba mucho del libro. Además con los comentarios de Isi también me animé a leerlo. Recordad que es un libro que se escribió en 1958 y sin embargo parece que se escribió ayer. La trama esta escrita y desarrollada exquisitamente y el final… bueno no os lo jod… sólo digo que en ningún momento crees que va a terminar asi.

3 comentarios:

Amadisa Hurley dijo...

Buen recuerdo para una tardecita d julio. Creo q voy a releerlo!

Isi dijo...

- Sal, Neville - gritaba Ben Cortman.

Mork dijo...

Y al final salió.