sábado, septiembre 15, 2012

El Símbolo Perdido | Dan Brown


Casa del Templo 20.33 horas El secreto es cómo morir. Desde el principio de los tiempos, el secreto había sido siempre cómo morir. El iniciado de treinta y cuatro años bajó la mirada hacia el cráneo humano que sostenía en las palmas de sus manos. Era un cráneo hueco, como un cuenco, lleno de un vino rojo sangre. Bébetelo -se dijo-. No tienes nada que temer. Tal y como era tradición, había comenzado ese viaje ataviado con la vestimenta ritual de los herejes medievales que conducían al cadalso: la camisa abierta para dejar el pálido pecho al desnudo, la pernera izquierda del pantalón enrollada hasta la rodilla y la manga derecha remangada hasta el codo. Además, una gruesa soga alrededor del cuello: el cable de remolque, lo llamaban los hermanos. Esa noche sin embargo, al igual que los demás hermanos presentes, iba vestido de maestro. Los hermanos que lo rodeaban iban todos ataviados con el atuendo completo: delantal de piel de cordero, banda y guantes blancos. Alrededor de sus cuellos colgaban joyas ceremoniales que brillaban cual ojos fantasmales en la tenue luz. La mayoría de esos hombres ocupaban posiciones de gran poder en la vida real, y sin embargo el iniciado sabía que sus rangos mundanos nada significaban dentro de esas paredes. Allí todos los hombres eran iguales, hermanos jurados que compartían un lazo místico.


Típica lectura que hay que realizar de tres sentadas y estupendo para leer en verano tomando el sol. Dan Brown en este libro repite la fórmula que tiene ya muy estudiada y demasiado explotada. Qué nos vamos a encontrar?; pues más de lo mismo pero en esta ocasión creemos que peor, no nos ha enganchado tanto como sus obras anteriores.

1 comentario:

Jesús dijo...

La misma sensación tuve, es decir, la misma fórmula pero con peores resultados. Disfruté muchísimo con "El código Da Vinci", lo pasé en grande con "Ángeles y demonios", pero "El símbolo perdido" me costó acabarlo. ¡A ver con qué nos sorprende en su próxima novela! Un saludo.