lunes, diciembre 15, 2014

Mr. Mercedes | Stephen King



9-10 de abril de 2009

Augie Odenkirk tenía un Datsun de 1997 que aún funcionaba bien pese a sus muchos kilómetros, pero el combustible salía caro, sobre todo para un hombre sin trabajo, y el Centro Cívico estaba en la otra punta de la ciudad; decidió, pues tomar el último autobús del día. A las once y veinte de la noche se apeó con la mochila a la espalda y el saco de dormir enrollado bajo el brazo. Pensó que a eso de las tres de la madrugada agradecería ese saco de plumón. Era una noche fría y neblinosa.
-Buena surte, amigo - dijo el conductor cuando Augie se bajó del autobús-. Deberías conseguir algo solo por ser el primero.
Pero en realidad no lo era. Cuando Augie llegó a lo alto del empinado y ancho acceso al gran auditorio, vio que frente a las puertas aguardaban ya más de veinte personas, algunas de pie, en su mayoría sentadas. Una cinta amarilla con el rótulo PROHIBIDO EL PASO, sostenida por postes, formaba  un pasillo zigzagueante a modo de laberinto. Augie había visto ya antes ese dispositivo en cines, así como en el banco donde ahora estaba en números rojos, y comprendía su finalidad: apelotonar al mayor número de gente posible en el menor espacio posible.
Cuando se acercó al extremo de lo que pronto sería una fila interminable de aspirantes a un empleo, Augie vio con estupefacción y desaliento que la última era una mujer con un niño dormido en una mochila portabebés.


En ningún momento me esperaba un libro así de Stephen King; he disfrutado de principio a fin. Me ha encantado como dibuja a los personaje. Pero he de deciros que el que ha sido mi preferido ha sido el perturbado, obsesionado y demente. Lo único negativo que podemos decir de esta historia, es que el desenlace es un poco tópico típico.