miércoles, marzo 30, 2022

Hacia Rutas Salvajes | Jon Krakauer


EL INTERIOR DE ALASKA (I)

27 de abril de 1992

¡Recuerdos desde Fairbanks! Esto es lo último que sabrás de mí, Wayne. Estoy aquí desde hace dos días. Viajar a dedo por el Territorio del Yukon ha siso difícil, pero al final he conseguido llegar.

Por favor, devuelve mi correo a los remitentes. Puede pasar mucho tiempo antes de que regrese al sur. Si esta aventura termina mal y nunca vuelves a tener noticias mías, quiero que sepas que te considero un gran hombre. Ahora me dirijo hacia tierras salvajes.

ALEX

[Postal recibida por Wayne Westerberg en Carthage, Dakota del Sur.]

Jim Gallien se había alejado unos seis kilómetros de Fairbanks cuando divisó al autoestopista junto a la carretera, de pie en la nieve y con el pulgar en alto, tiritando en el amanecer gris de Alaska. No daba la impresión de ser demasiado mayor, puede que 18 años, 19 como mucho. De la mochila sobresalía un rifle, pero su actitud parecía bastante amistosa; un autoestopista con un Remington semiautomático no es algo que haga vacilar a un conductor del estado cuarenta y nueve. Gallien detuvo la camioneta en el arcén y le dijo al muchacho que subiera


Me esperaba mucho más de esta lectura, la historia es brutal, pero lo que no me ha convencido es el planteamiento del libro. Yo me esperaba más primera persona, pero claro es inviable ese enfoque. Pero vamos a lo que realmente me ha apasionado de Hacia Rutas Salvajes. Me ha encantado ese punto de inflexión donde una persona decide que el canon establecido no es para él. Tomar las riendas de la vida como uno piensa que es mejor sin hacer caso ni a la norma ni a los convencionalismos de una sociedad podrida y un mundo que merece la extinción. Chris McCandless llegó un momento en que hizo lo que quiso y como quiso, para ello tuvo que pagar un alto precio que ni el mismo sabía que pagaría. Una lectura muy recomendable para salirnos por unos días del yoismo.


No hay comentarios: