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lunes, diciembre 06, 2010

El Talento de Mr. Ripley | Patricia Highsmith


Tom echó una mirada por encima del hombro y vio que el individuo salía del Green Cage y se dirigía hacia donde él estaba. Tom apretó el paso. No había ninguna duda de que el hombre le estaba siguiendo. Había reparado en él cinco minutos antes cuando el otro le estaba orservando desde su mesa, con expresión de no estar completamente seguro, aunque sí lo suficiente para que Tom apurase su vaso rápidamente y saliera del local.
Al llegar a la esquina, Tom inclinó el cuerpo hacia adelante y cruzó la Quinta Avenida con paso vivo. Pasó frente al Raoul´s y se preguntó si podía tentar a su suerte entrando a tomar otra copa, aunque tal vez lo mejor sería dirigirse a Park Avenue y tratar de despistar a su perseguidor escondiéndose en algún portal. Optó por entrar en el Raoul´s.
Automáticamente, mientras buscaba un sitio en la barra, recorrió el establecimiento con la vista para ver si había algún conocido. Entre la clientela se hallaba el pelirrojo corpulento cuyo nombre siempre se le olvidaba a Tom. Estaba sentado a una mesa, acompañado por una rubia y saludó a Tom con la mano. Tom le devolvió el saludo con un gesto desmayado. Se subió a uno de los taburetes y se quedó mirando la puerta en actitud de desafío, aunque con cierta indiferencia.
-Un gin-tonic, por favor- pidió al barman.
Tom se preguntó si era aquella la clase de tipo que mandarían tras él. Desde luego no tenía cara de policía, más bien parecía un hombre de negocios, bien vestido, bien alimentado, con las sienes plateadas y un cierto aire de inseguridad en torno a su persona. Se dijo que, en un caso como el suyo, tal vez mandaban a tipos como aquél, capaces de entablar conversaciones en un bar yluego, en el momento más inesperado, una mano que se posa en tu hombro mientras la otra exhibe uns placa de la policía.


Aunque leyendo la primera página tiene toda la pinta de que nos encontramos ante una novela negra o policiaca creo que es un error. Desde mi punto de vista estamos ante una genial historia de un personaje que no quiere ser quien es y en un momento de su vida ve la posibilidad de suplantar la identidad de otra persona. El único problema para Mr. Ripley es que tiene que cometer un par de asesinatos, a partir de ahí la autora, Patricia Highsmith, nos sumerge en un relato fascinante, donde el personaje está en constante equilibrio entre ser descubierto o salirse con la suya. El final no lo contamos, sólo decimos que el título es muy pero que muy esclarecedor.